Con la situación que estamos viviendo en que muchas empresas se están reestructurando, enviando personal a casa o moviendo gente entre departamentos o áreas para hacer más viable su situación económica, me he encontrado ya varios casos en los que de repente, la mitad del personal que trabaja en alguno de mis proyectos desaparece de la noche al día y de repente te ves intentando averiguar quién cubre el hueco de tal y quien asume las responsabilidades de cual.
La cosa no es fácil. Cuando diriges proyectos de gran envergadura en el cual varias empresas, departamentos o centros están involucrados y además de varios países, tu gestión se puede volver más que complicada. ¿Cómo encuentras los recursos que ayer tenias para cumplir la fecha de entrega de mañana si de repente no sabes quién es el responsable de la tarea que asignaste hace una semana?
Mi recomendación en estos casos es escalar al más alto nivel que se pueda para volver a completar el organigrama del proyecto lo antes posible. Intentar que toda persona involucrada en él tenga un back-up permanente y al tanto de lo que se está haciendo, y tener siempre la lista de contactos a mano de otras personas del mismo departamento o con la misma experiencia que puedan suplir una baja repentina. Si no, os podéis imaginar el caos de repente. Los que han puesto el dinero pidiendo que las cosas se cumplan tal y como estaban previstas, y los que tienen que hacerlas diciéndote que no pueden porque han cambiado el personal o se ha ido (o han echado) a la mitad de la gente. Y, tú mientras tanto, apagando fuegos.
Haga click aquí para leer más artículos de Evolución Profesional