Coletilla en el e-mail y en documentos. Al final de cada correo (allí donde muchas veces aparecen textos sobre la empresa o sobre la necesidad de respetar el medio ambiente) o en los documentos que intercambies con inversores y proveedores, puedes añadir un texto en el que se especifique que la propiedad intelectual de todo lo que aparece en el correo es del emisor del mensaje. Con este simple texto, el posible pirata puede evitar la tentación de robarte la idea.
Burofax instando a retirar la copia. El burofax es un documento fehaciente de contenido y de texto que tiene valor de carta notarial. Una página con acuse de recibo y con certificado de texto cuesta unos 20 euros. En él debes hacer constar que sabes que se ha producido un plagio y que, si no se retira la copia en un plazo determinado, procederás con las medidas legales oportunas. Un ejemplo puede ser éste: “Por el presente burofax le requiero en forma para que cese inmediatamente la venta de xxxxx o la actividad xxxxxxx de cuya propiedad intelectual soy único propietario. Es por ello que queda Ud. fehacientemente apercibido de ello, y de que procederé sin más aviso a emprender contra Ud. las actuaciones legales que me correspondan en defensa de mis intereses, si no cesa en su actuación”.
Sellos de agua. Es un sistema que permite evitar las falsificaciones. Se trata de una marca que aparece en el papel, normalmente visible a trasluz, en la que se puede poner la leyenda que se desee. Si lo que quieres es proteger tu propiedad, inclúyelo así en la marca. Ya hay sellos de agua digitales para proteger las imágenes de falsificaciones.
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