1. Hacer un trabajo ya definido:
En la metodología GTD, hacer un trabajo ya definido consiste básicamente en seguir tus listas de próximas accione , es decir, en ir completando tareas que previamente habías decidido que tenías que hacer. Puede ser cualquier tipo de próxima acción, como por ejemplo hacer una llamada telefónica, tomar notas para preparar una reunión o comprar algo que necesitas.
2. Hacer el trabajo a medida que surge:
Seguro que a menudo te encuentras con cosas que surgen de repente, de manera inesperada, y que te plantean una situación en la que tienes que elegir entre hacerlas o no. Por ejemplo, un compañero se acerca a tu sitio en la oficina y te empieza a hablar sobre algo muy urgente e importante. En ese momento tienes la opción de dejar todo lo que estás haciendo y escucharle, o puedes decirle que estás ocupado y acordar otro momento para hablar. Cada nuevo día te va a traer sorpresas, cosas no planeadas que aparecen de forma imprevista y a las que en muchos casos tendrás que dedicar al menos un poco de tu tiempo y energía. Aunque a veces es inevitable, hacer el trabajo a medida que surge te resta perspectiva, así que es importante que no olvides que cuando dices que sí a esas cosas estás diciendo no a otras y que siempre tienes la opción de decir no diciendo sí .
3. Definir el trabajo:
Esto implica procesar tu bandeja de entrada, el e-mail, tus notas sobre reuniones y proyectos y desglosarlo todo en próximas acciones. Mientras estés procesando todo esto, seguro que hay acciones que puedes llevar a cabo de inmediato aplicando la regla de los dos minutos.
También podrás tirar muchas cosas y archivar para referencia otras muchas, lo cual es, en cierto modo, otra forma de hacer el trabajo a medida que se presenta. Sin embargo, una buena parte de la actividad consistirá en identificar las tareas que tienes que hacer en otro momento e ir añadiéndolas a tus listas. Cuando has terminado de definir tu trabajo, sabes que tus listas de tareas pendientes están completas y podrías comenzar de nuevo con el punto 1. Además, como veíamos el otro día, tu situación, energía y tiempo disponibles seguramente aún te permitan hacer algo más entre tarea y tarea de tu lista, siempre priorizando en función de qué se ajusta mejor a tus metas y te va a dar un mayor retorno.
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