Los recursos humanos de cualquier organización son los recursos estratégicos más importantes y los más valiosos que cualquier otra ventaja competitiva, ya que son estos mismos quienes la construyen.
Hoy el mundo de los negocios exige recursos humanos que marquen diferencias claras y concretas dentro de una organización. Se terminó el concepto de que los recursos humanos son simplemente mano de obra. Desde hace unos años los empleados, de todos los niveles y cargos, pasaron a ser un recurso estratégico especializado para cualquier industria o sector, que deben ser valorados especialmente por sus conocimientos, su capacidad de pensar, de idear soluciones y respuestas y de hacer frente a cualquier conflicto que se les presente. Nada podría reemplazar el aporte que un individuo representa para una organización, su negocio y su estrategia, y nadie podría hacerlo si no es el propio hombre.
Las organizaciones necesitan recursos humanos que cuenten con un cierto grado de educación, y que a su vez, reciban un sostenido proceso de capacitación y entrenamiento, siendo capaces de transmitir un total conocimiento y compromiso con los principales objetivos de la organización; deben significar un recurso debidamente instruido. Estos factores representan y dimensionan el grado de formación que se precisa de los recursos humanos en función de las exigencias, de mayor o menor dificultad, que hoy plantea cualquier industria o empresa.
En cuanto al proceso de educación, este es un aspecto individual o, en todo caso, de naturaleza social que no le compete específicamente a la organización. Cada persona, a título individual, debe alcanzar el mayor nivel de educación que le sea posible y con ello buscar las diferentes posibilidades para lograr incorporarse al sistema de trabajo.
La educación del individuo es la base fundamental sobre la cual podrá desarrollarse el resto de los procesos: capacitación, entrenamiento. Normalmente la educación es producto de la formación básica que las personas han recibido de su entorno social más próximo: la familia, los amigos, su entorno social, más la formación que han recibido de diferentes instituciones: colegios, institutos o universidades.
Por su parte, la capacitación constituye una responsabilidad de la organización tanto para con los recursos humanos que la forman, como para con sus propios intereses.
La capacitación no solo brinda herramientas sino que busca profundizar los conocimientos y habilidades particulares que cada individuo haya adquirido...
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