Además, como recuerda Casián, de QualityConta, “la inversión en creación de empleo es uno de los productos estrella, porque si inviertes y generas empleo puedes acelerar la amortización”. Y más si tenemos en cuenta que contratar un empleado fijo es más barato que uno temporal, hasta 1.000 euros más, y supera los 1.300, si el trabajador es mayor de 45 años. No obstante, hay que tener en cuenta que las bonificaciones que hacen posible este ahorro únicamente son extensibles a los primeros cuatro años de contrato.
Es más, la CEOE ha presentado al Gobierno un programa de medidas urgentes entre la que se encuentra prorrogar hasta 2010 las bonificaciones por convertir contratos temporales en indefinidos, que finalizan a principios este año.
Gastos deducibles
Otros productos clásicos son el renting y el leasing. Ambos permiten adquirir bienes y equipos en régimen de alquiler, con opción de compra en el caso del segundo. El renting facilita la renovación periódica de equipos (coches, ordenadores) a un precio asequible, donde se incluye mantenimiento. Además la cuota íntegra del renting es un gasto deducible. Mientras que el leasing permite a las empresas la opción de compra del bien arrendado al final del contrato de vigencia o la devolución del bien. La empresa sólo paga por el uso, no por el coste. Las cuotas que se pagan van a la cuenta de resultados y el gasto es deducible en el Impuesto de Sociedades.
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