Tu guía laboral
Haz valer tus derechos
Conseguir un aumento de sueldo a base de que un superior reconozca los méritos de sus empleados en una situación que raramente suele producirse, ya que, normalmente, es el trabajador quien toma la iniciativa. Pero antes de lanzarse, conviene tener en cuenta los siguientes consejos:
Preparar argumentos
A la hora de solicitar una subida, hay que estar seguro de que se merece. Algunos argumentos que la justifican son:
Resolver tareas que no corresponden a la categoría desempeñada.
Coordinar a un equipo de trabajo.
Ganar menos que un compañero que desempeñe las mismas labores.
Anticiparse
Una alegación típica de un jefe ante una solicitud de aumento de sueldo es la falta de presupuesto. ¿Cómo reaccionar ante ese argumento? Aludiendo a la buena situación económica de la empresa (si es el caso); aceptándolo, pero insistir sabiendo que, en cualquier caso, una subida no va a descalabrar ningún presupuesto.
A quién y cuándo comentarlo
Cuando se dependa de varios superiores, no hay que saltarse las jerarquías, porque sólo se conseguirá enfadar al jefe directo, a causa de haberle “puenteado”. En cuanto al momento ideal para la charla, es preferible hablar en privado, en su despacho, dejando que sea él o ella quien proponga día y hora para la visita.
Cara a cara con el jefe
Hay que ser directo al abordar el asunto (eso no supone entrar diciendo “quiero un aumento” sino exponer los motivos con calma). En calquier caso, lo que no debe hacerse es poner como argumento un trabajo extra puntual o circunstancias personales ni tampoco inventarse una oferta de trabajo falsa, como medida de presión: las amenazas salen caras.
¿Y después qué?
No hay que desesperar si el jefe se despide prometiendo estudiar el caso. Es probable que éste deba, a su vez, comentar el tema con otro responsable. Lo mejor es despedirse cordialmente y esperar respuesta.
Finalmente:
Sea cual sea a el resultado, hay que seguir dando la talla en el trabajo. Relajarse porque se ha logrado el aumento hará que el superior se arrepienta de su decisión (así será difícil conseguir algo más de él). Si la respuesta es negativa, relajarse hará que se reafirme en su postura; eso sí no dejar de preguntar los motivos: puede que en ellos esté la clave para mejorar profesionalmente.
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